Recordando a la maestra Marichuy en este especial noventero (esta época de mi vida es un poco nebulosa ya que por angas o por mangas se me ocurrió un día invitar a cotorrear a Guillermo aka “El de los bules”, un cabrón ya viejo para los estándares de la prepa ya que en ese entonces el ya tenía 28 años mientras nosotros apenas rondábamos los dulces 16. Con él me puse mis primeras pedotas, de esas de andar guacareando por la calle y todo eso. También fue la época donde conseguí mi primer trabajo “en serio”, mi primera novia y casi mi primer de todo…) Marichuy era una profesora que nos impartía Literatura y Métodos de Investigación en la prepa. Clases bastante aburridas por cierto y en la que una vez cagó a un compañero por escribir al revés, es decir, de derecha a izquierda, que como le iba a hacer para estudiar y la madre, total que la hizo de tos y el pobre wey (quien por cierto ya la torció RIP) no sabía ni que decir, lo bueno es que nunca me pidió ver mis apuntes, a mi me daba por escribir en espiral, empezando por los bordes del cuaderno y hacia el centro, por lo que para leer lo escrito había que estar rotando el cuaderno, pero bueno, eran cosas que uno hacía para tratar de matar el aburrimiento un poco, ya que eran bastante tediosas sus pinches clases, se basaban sobre todo en estar dictando pendejadas para posteriormente hacernos un examen con fragmentos del dictado. Aburriidoooo!
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Recuerdo también la vez que nos hizo recortar fragmentos de varios poemas para tratar de armar una especie de poema hecho por el Dr. Frankenstein de cierta forma que tratáramos que el poema sonara coherente, eso terminó siendo una pendejada de propoción tal que afortunadamente las neuronas que albergaban esa información murieron hace tiempo en una pedota con Tonayan y ahora esos recuerdos no son capaces de aflorar ni con hipnosis regresiva, fiuuuu!
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O la vez que la mandamos a freír espárragos y se enojó porque no quisimos meternos un lápiz en la boca para hacer una dinámica, nosotros alegando que las bacterias estaban por doquier y que había que traer alcohol antes de hacer eso y que nos negábamos a ponernos un lápiz en la boca y la madre, todo por hacerla rabiar a la pobre. En ese entonces no sabía yo que algunos años después iba a pagar más de 16,000 pesos porque alguien me dijera que me pusiera un lápiz bajo la lengua en el curso de lectura rápida (mi récord es de solo 2,600 ppm, el récord nacional es como de 72,000 ppm y pertenece a un morro de 10 años, snif!)
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Pero hablando de enojos, nada comparado con la vez que estaba Vizcarra leyendo un texto enfrente de todos de manera normal, solo que la maestra le había dicho que leyera sin comerse los signos de puntación y que también leyera los puntos y comas por lo que la acción se desarrolló de la siguiente manera:
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Vizcarra: – El mal coma que en sus recursos es proficuo coma
Jamás en vil parodia tuvo empachos dos puntos
Mefistófeles es un cristo oblicuo coma
Que lleva retorcidos los mostachos punto
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Marichuy: - A ver, a ver Vizcarra, ¿Por qué está diciendo “punto”, “coma”,
“dos puntos”, etc. después de cada frase?
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V: – Pues porque Usted me dijo maestra, que no me comiera los signos de
puntuación y por eso los estoy leyendo.
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M: - (La maestra haciendo cara de : mmmta, no seas mamón) Vizcarra te dije
que leyeras adecuadamente, sin saltarte los signos de puntuación, no
que los estuvieras nombrando
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V: - No, pero usted me dijo que los leyera y yo los estoy leyendo, ¿no? ¿No
me dijo eso? Pues ahí está, aquí dice punto, pues digo punto.
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Total que después de unos momentos de protagonizar una alegata que no iba a llegar a ninguna parte y que más bien parecía sacada de un guión de Roberto Gómez Bolaños, la maestra se desesperó e inventó la ya mítica frase que la inmortalizaría:
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M: – “No estoy apta para discutir con imbéciles”. Dicha en total tono
despectivo
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A lo que Vizcarra, con todo candor e inocencia disparó la mejor respuesta posible:
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V: – Ni yo tampoco
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Uuuuuhh!, se podía escuchar el zumbido de una mosca pasando por fuera de la ventana en ese instante, la maestra se puso roja, agarró sus cosas y se fue a la dirección, mientras una sonrisa estúpida se dibujaba en el rostro de Vizcarra. Momentos después apareció el director:
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D: - Ahhh Vizcarra (tocándose la sien, como si le doliera la cabeza). A ver
muchachos, esto que acaba de pasar es muy grave. Tú Vizcarra ¿Cómo se
te ocurre ponerte a discutir así con la maestra por una estupidez?
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V: - No, pues es que ella me dijo, que leyera los signos de puntuación y pues
nomás hice lo que me dijo profe
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D: - (Uuuuta madre, con este wey) Está bien, Vizcarra, a ver muchachos, la
maestra salió muy enojada, llegó a mi oficina llorando, y pues no sé si
quiera seguir dándoles clases y bla bla bla… y la chingada
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Típicos chantajes para tratar de hacer sentir mal al alumnado y que nos portáramos bien y la chingada, pero después de un rato todo igual, la maestra siguió, a Vizcarra ni lo castigaron (que fue lo que más le dolió) y todo volvió a la normalidad en Palm Springs (ah, cabrón, no es cierto)
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Hace unos días le rindieron un homenaje en el CBtis de la localidad, como nadie sabe cuál es su show o que chingados, los organizadores le pidieron que hiciera una autobiografía para ver de qué lado mascaba la iguana y si era digna del reconocimiento o si se encontraban a otro cabrón que tuviera también muchos años trabajando a lo wey para reconocerlo, la traemos hasta aquí, para todos ustedes cortesía del Mosku, venga de ahí!:
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Esta servidora ve la primera luz del día el 24 de febrero de 1942 en un ranchito llamado Los Chombos, municipio de Zapotlanejo, Jal. cuya casa ha sido devorada por el tiempo. La primera de 7 hermanos 3 mujeres y 4 hombres. A los 5 años de edad, mi padre: Tomás Casillas Limón se va a los Estados Unidos dejando a mi madre, Elvira Barba Jiménez con tres hijos. Tardó en regresar 5 años. En esos ires y venires de mi padre, la vida le enseñó que había que estudiar, pero quien más se preocupó por el estudio fue mi madre que ya se había ido a vivir a casa de sus padres al quedarse sola. Ella, durante el año escolar, rentaba una casa en Zapotlanejo mientras estudiábamos en el Colegio Teresita, terminando el año escolar, nos regresábamos al Galápago, rancho donde vivían mis abuelos maternos ya que no había dinero para asumir los pequeños gastos que provocaba una familia ya de cinco hermanos. Así estuvimos hasta terminar la primaria. En el colegio Teresita se nos enseñaba religión y a mí me parecía algo tan misterioso que yo quería desentrañar. Pasó el tiempo y siendo una chiquilla de 15 años, el Sr. Cura Maximino Pozos Hernández, me invitó a trabajar como “maestra” en el mismo Colegio. Dicen que “no hay mayor valor que el de un tonto”. Acepté y jamás me he arrepentido, A los 17 años ingreso al Convento con las Siervas de Jesús Sacramentado, quienes se dedican a la educación. Ahí me preparé técnica, pedagógica y religiosamente. Tuve la suerte y el privilegio de conocer al Emmo. Sr. Cardenal Juan Sandoval Iñiguez siendo, Rector del Seminario de Sr. San José. Él fue mi maestro en Teología Dogmática y Teología Moral.
En 1966 recibo el título de maestra en religión otorgado por el Arzobispado de Guadalajara y firmado por el Emmo. Sr. Cardenal José Garibi Rivera.
En 1972 el título de Profra. de Educación Primaria. En 1978, título de Profra. de Educación media en Lengua y Literatura en la Normal Superior Nueva Galicia. No terminé mis estudios de postgrado por la lengua inglesa. Esta fue mi barrera.
Mientras estuve en el convento, trabajé (bueno, nunca le llamé trabajo). Ahora hago lo que me gusta y me pagan, En este quehacer, yo me divierto. Estuve en el Colegio Cervantes Colonias de Guadalajara por primera vez en 1965 – 66: en una ocasión, preocupada porque algunos niños de primer año, ya era octubre, no sabían leer, le pregunté al Rector del Seminario, ahora Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, qué podía hacer para que esos niños aprendieran a leer? Y me contesto: “No te preocupes, revisa los evangelios y Cristo curó enfermos, dio vista a los ciegos, hizo hablar a los mudos, resucitó muertos, pero a ninguno le quitó lo tarugo.” de ahí me cambiaron a Culiacán Sinaloa al Colegio América; luego a Parral Chihuahua al Instituto Parralense; ambos lugares se tocan los extremos en clima, Culiacán con un infernal calor pero con un “Calor humano” incomparable. Parral, con un frío que hiela hasta los huesos y que una ocasión me quedé inmóvil a medio patio casi congelada. Para poder dormir había que planchar sábanas y colchón para calentarlas un poco. De ahí a Villahermosa Tabasco; de Villahermosa a Puerto Vallarta; luego a Ciudad Valles S.L.P.; de ahí a Mexicali B.C. al instituto Villafontana. Estos cuatro destinos les caracteriza el calor de su gente: francos, sinceros y un apoyo incondicional a los deseos de la maestra, En mi vida como religiosa, lo que más trabajo me costó fueron los cambios de un lugar a otro porque en cada uno de ellos dejé pedacitos de mí. De Mexicali, no esperé que me cambiaran, decidí dejar la congregación en 1973, en ese mismo año, regreso a trabajar nuevamente al Colegio Cervantes Colonias permaneciendo hasta agosto de 1979. En septiembre de ese año, tuve la oportunidad de ingresar al sistema federal a la Esc. Secundaria Federal Moisés Sáenz de Zapotlanejo. Institución que recién iniciaba y que en sus principios su lugar sede fue el DIF, en esta institución permanecí hasta agosto de 1988 no sin antes expresar, que el choque entre Instituciones particulares y públicas para alguien que se formó en escuelas particulares, es brutal, pero después de los años se aprende y se cae en la cuenta de las diferencias de intenciones entre personas y eso hace crecer. Mientras estuve trabajando, por segunda vez en el Colegio Cervantes Colonias de Guadalajara, por la tarde, colaboré en el Colegio Patria de Zapotlanejo, Jal. Para 1987 pasé a trabajar al CETiS 162 de Zapotlanejo, Jal. Cuya fundación fue en septiembre de 1985, iniciando también en el DIF. Institución donde todavía hago lo que me gusta y me pagan por hacerlo.
En la Preparatoria Fray Pedro de Gante de Zapotlanejo laboré 17 años; después fue cerrada por extrañas causas. En la Secundaria Agustín Yáñez por cooperación estuve trabajando así como en la Universidad Zapotlanejo de efímera existencia. Ahora las autoridades se preocupan mucho por la preparación del pueblo y ofrecen becas para todos los niveles y necesidades, pero en muchos de los casos son terriblemente desperdiciadas.
Con profundo dolor compruebo que hay dos tipos de estudiantes: los que todo tienen y no le echan ganas y los que de todo carecen y muy pocos se esfuerzan por lograr sus metas. Quienes debemos redoblar esfuerzos somos quienes de abajo venimos.
En 1997 me entró la curiosidad de probar en la política y contra todos los pronósticos y siendo un pueblo, Zapotlanejo, machista, me lanzo a la presidencia por el PVEM 1998 – 2000 siendo la primera mujer candidata y por un partido que era el gran desconocido. Para lo cual no fueron pocas las agresiones. Mi único pecado fue y sigue siendo ser mujer. Sin embargo, no me arrepiento de nada de lo que he hecho o intentado hacer; he aprendido que cuando se encuentra un obstáculo en el camino, una de tres cosas debes hacer: si puedes quitarlo, quítalo; si lo puedes rodear, hazlo, y si no, de plano, súbete en él. Como ejemplo está el DOMO del CETiS 162 de Zapotlanejo.
Una idea que siempre me estuvo dando vueltas en mi cerebro, ¿por qué otras instituciones lo tenían y la mía no?; me dolía que los muchachos estuvieran en honores, castigados por el sol; reuniones de padres de familia sufriendo las inclemencias del tiempo. Acudí al director de la escuela y se negó argumentando que era caro el proyecto y que políticamente no se podía [me equivoqué de persona] Me quedaba un último recurso, un hombre soñador, un hombre que lo único que busca es que alguien quiera trabajar, lo demás de su cuenta corre, mi Presidente Municipal el L.A.P. Héctor Álvarez Contreras de quien recibí un apoyo incondicional y con no pocas dificultades y obstáculos logramos la construcción de ese Domo, gracias a él la obra se logró. Esto me llena de satisfacción y alegría al ver que muchas personas serán beneficiadas con esa obra.
En el primer comité de Damas que tuvo la Cruz Roja de Zapotlanejo, me distinguieron con la nominación de presidenta en 1997. Oportunidad que tuve para luchar por una causa al servicio del pueblo; cuando veo que alguien, con mi apoyo, resuelve alguna situación familiar creo que lo disfruto más yo que ella misma.
El tiempo dedicado a la docencia ininterrumpidamente va de 1964 a la fecha.
Estoy plenamente convencida que lo que no haga yo por mí, no lo va a hacer nadie.
Y en eso estamos todos de acuerdo mi estimada Marychuy, ya que nadie va a dar por tí ni un cacahuate mientras sigas vistiendo pants todos los días de tu vida como si fueses un personaje de caricatura. Noten como menciona muchas veces al hoy “Cardenal Juan Sandoval Iñiguez” que en aquel tiempo era el rector del seminario, mas pendiente porque los jovenes seminaristas no se masturbaran entre sí que en realmente capacitar a las nuevas generaciones de pedófilos en potencia.
La verdad es que esta autobiografía no autorizada es graciosisima, si ustedes la leen no le van a encontrar gran cosa, claro, porque no conocen a la susodicha, sino estarían cagandose de la risa porque… bueno, no tiene caso, esto es para curarnosla nosotros, no ustedes.
Saludos.